martes, 27 de octubre de 2009

Dejarse los cuartos

Cuando te tomas algo por ahí, ya sea una comida, una cena o simplemente un café siempre llega la hora de la propina. Todos estamos de acuerdo en que a veces se da más, otras se da menos y otras directamente no se da absolutamente nada. Siempre dependiendo de si encuentras o no un cadáver en tu sopa, una mosca en el agua o una cucaracha correteando por la pared (esta última, true story).

No trato de abrir un debate sobre el hecho de dar o no propina, o sobre cuanto dejar, porque eso depende de los factores ya mencionados, unidos al humor de cada uno, de los camareros, del dinero que lleves encima y un sinfín de cosas más. Sólo quería compartir este extracto con vosotros por dos razones: porque no puedo evitar sonreír para mis adentros al acordarme de ello cada vez que toca soltar la pasta para dejar propina y porque, seguramente, alguna vez os hayáis visto en una situación similar.
Bueno, exceptuando los trajes negros y el hecho de estar preparándose para cometer un atraco… ¿verdad?

Nice guy: Vamos, suelta un pavo.
Mr. Pink: No doy propina. No creo en eso.
Nice guy: ¿No crees en dar propinas?
Mr. Blue: ¿Sabes lo que ganan estas chicas? Una mierda.
Mr. Pink: No jodas, si no ganan suficiente que lo dejen.
Nice guy: Ni un puto judío tendría huevos para decir eso. Para dejarlo claro, ¿tú nunca dejas propina?
Mr. Pink: Aunque esté bien visto, no me siento obligado a hacerlo. De acuerdo, si alguien se lo merece, si se esfuerza, doy algo extra, pero dar propina porque sí, por costumbre, no va conmigo. Es una mierda, al fin y al cabo solo están haciendo su trabajo.
Mr. Blue: La camarera ha sido simpática.
Mr. Pink: Ha sido normal, nada especial.
Mr. Blue: Qué querías, ¿qué te la chupara por debajo de la mesa?
Nice guy: Yo por eso daría una buena propina.
Mr. Pink: Oye, yo he pedido un café. Llevamos aquí un huevo de tiempo y ¿cuánto me ha rellenado la taza? ¿Tres veces? Cuando pido un café quiero que me sirvan seis veces.
Mr. Blonde: ¿Seis veces? ¿Y si estaba ocupada?
Mr. Pink: “Ocupada” no debería estar en el vocabulario de una buena camarera. Joder, estas tías no están muertas de hambre. Cobran el salario mínimo. Yo trabajé cobrando el salario mínimo y entonces no tuve la suerte de que nadie me diera propina.
Mr. Blue: ¿No te preocupa que para vivir necesiten tus propinas?
Mr Pink: ¿Sabes qué es esto? -haciendo el gesto de rozar las yemas del dedo pulgar y corazón- el único violín del mundo que escuchan las camareras.
Mr. White: No tienes ni idea de lo que estás hablando. Esta gente se rompe el culo. Es un trabajo duro.
Mr. Pink: Y trabajar en McDonald’s también, pero a ellos no les dejas propina ¿Por qué no? Te sirven igual, pero la sociedad dice “no dejes propina a estos pero a aquellos sí”…gilipolleces…
Mr. White: Este es el único trabajo que cualquier mujer sin estudios puede hacer para ganarse la vida y la base son las propinas.
Mr. Pink: Que les den por culo. Siento que el gobierno les haga pagar impuestos pero no es culpa mía. Además, las camareras no son las únicas a las que el gobierno jode por costumbre. Mira, si me traes un escrito de protesta para que el gobierno deje de hacerlo lo firmaré, pero no pagaré.
Mr. Orange: Me ha convencido, devuélveme mi dólar.

Nice guy: ¡Hey! Dejad ahí la pasta.
(ESCENA INICIAL DE RESERVOIR DOGS - QUENTIN TARANTINO)

Hay que decir que, al final, Mr. Pink pagó el dolar. Pero eso es otra historia...

4 comentarios:

  1. Siempre mola leer a Tarantino... Gran película y gran escena.

    Yo sí suelo dar propina, me parece de buena educación, pero últimamente parece que los propios camareros intentan que no les den. Allá ellos.

    Un beso, guapa!

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  2. ¿Todo esto era sólo para poner el diálogo de una película? anda que te he calado... mola el post y mola la película. Hala, sigue escribiendo cosas chulas como esta sobre este conmovedor fondo de casa de abuela (o plato de lentejas). Un beso!!!!

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  3. Con esto de poner sinónimos no me ha quedado muy claro quien eres tú, Mr Pink??

    P.D Si de mi dependiera, solo dejaría propina en El Buey. No hay más que hablar.

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  4. Me da la impresión de que el diálogo tiende a dejar algo mal al señor que no quiere dejar propina...Mi postura: buena tapa, buen trato, buenos precios y con dinero, se deja, pero si no...todavía no cago billetes! jeje. Un beso zorrón!

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